Exposé de Romain Valadaud, Benoît Jaubert, Corentin Voiseux & Mélanie Turbeaux

Introducción:


España es nominalmente un estado unitario pero se emparienta con un Estado federal concediendo autonomías extendidas en todas sus provincias, en particular para Cataluña y el País Vasco. La Constitución de 1978 establece los campos de competencia del Estado español de una parte, pero también de las Comunidades Autónomas por otra parte. Pues es legítimo preguntarse si el Estado español no sería, a fin de cuentas, un estado federal.
Para eso, se trata en primer lugar de definir lo que es un estado federal para comprobar luego que si España se acerca a eso, posee particularidades que lo distingue de eso.


I: El Estado federal del derecho político


Esta forma de organización del estado tiene tres grandes principios.

El principio de autonomía está en el corazón de la organización del Estado federal. Esta autonomía se expresa al nivel constitucional y al nivel legislativo.
Esto significa que cada estado miembro del Estado federal va a disponer del instrumento jurídico para determinar su organización política. Cada estado miembro tiene el derecho a tener una constitución, el Estado federal hasta garantiza de protegerla, pero esto en la medida en que la constitución del Estado miembro está en la misma onda con los fundamentos de la constitución federal. Los Estados miembros tienen un campo de competencia limpia. La constitución federal va a determinar la repartición de estas competencias. En la mayoría de los casos, la competencia de principio pertenece al Estado miembro; el Estado federal dispone sólo de la competencia de excepción. Inicialmente acantonado en los campos de soberanía, el campo del Estado federal tiende, en práctica, a extenderse para otros sujetos como la educación.

El principio siguiente es el de la participación. En la medida en que hay un tipo de pacto en el momento de la créacion de la federación, hay tan más tarde colaboración y participación de los estados miembro al nivel federal de manera directa, en el momento de la revisión de la constitución, o de manera indirecta, por la representación. El sistema federal a menudo es bicamériste y ve en el seno de ambas habitaciones una representación diferente de la población: la cámara baja representa a la población en conjunto, la cámara alta los Estados federados (el senado americano por ejemplo). Pero la cámara baja, porque portadora de una legitimidad más grande y democrática, tiene lógicamente más poder que la cámara alta.

El Estado federal estructuralmente es una superposición de colectividades, y hay dos niveles de superposiciones: una superposición de las instituciones y una superposición de las normas. En el sistema del Estado federal, hay dos sistemas de organizaciones políticas: el nivel federal y el nivel de los estados miembro (presidente y gobernadores por ejemplo). Hay dos órdenes jurídicas en el Estado federal: la orden jurídica federal y la orden jurídica de los estados miembro (puede ser diferente como la pena de muerte a Estados unidos). Existe una repartición de las competencias que debe evitar el traslapo de las normas. Pero a veces existen unos conflictos entre una norma federal y una norma local. En aquel caso, el derecho federal sobresale sobre el local derecho. Este tipo de conflicto es reglamentado por el Tribunal Constitucional federal.


II: España, un estado federal

La autonomía se encuentra verificada en el sistema español. Es primero constitucional ya que cada región autónoma (que llevan muy bien su nombre) tienen un estatuto limpio que se parece mucho a una constitución. Son redactadas por los elegidos locales y luego ratificadas por los elegidos nacionales. Pues cada constitución de las regiones autónomas existen en el respeto de las instituciones nacionales. La autonomía es también realizada al nivel legislativo ya que algunas regiones como Navarra o el País vasco hasta tienen un control total sobre la tasación y los gastos sobre su territorio.

El principio de participación está también presente en España ya que 51 miembros del Senado español son elegidos por las regiones autónomas. La representación de las regiones en el escalón nacional existe pues completamente y permite una participación cierta de estas regiones a la elaboración y tiene la modificación del derecho, las instituciones nacionales.

La estructura de la organización estatal española permite poner en evidencia dos niveles
políticos claramente definidos ya que existen unas asambleas en cada región autónoma así como al nivel del Estado, gobernadores de cada región, como existe un líder político elegido por toda la nación. La superposición pues es muy efectiva en España.



III: las particularidades del modelo federal español

El principio de participación, si es muy real, se precavía bien sin embargo reducido: de hecho se trata solamente del quinto de los senadores que son elegidos por las regiones. Éstas tienen entonces sólo, poca influencia sobre la elaboración de español derecho y la conducta de la política global.

La voluntad política y cultural de querer hacer España un país unido en la diversidad, es decir un Estado unitario formado de varias culturas, muestra bien el sentido(dirección) que los hombres políticos del país le quieren darle a la organización estatal de España. En efecto si ciertas regiones poseen una gran autonomía y qué otros reivindican siempre más (el país vasco), el Estado español no contempla de ninguna manera una separación o un ensanche de la autonomía. Lucha aparentemente toma en consideración contra el terrorismo separatista vasco. Podemos pues comprobar una voluntad firme de mantener el país unido.

Además, todas las prerrogativas de las regiones autónomas anteriormente citadas en la segunda parte son potencialmente eliminables por el Estado español. Es el punto principal que diferencia España de un estado federal. A USA, por ejemplo, el Estado federal no puede retirarles sus prerrogativas a los estados federados. Aunque esto se precavía políticamente difícil, nada impide legalmente el estado español retirar la autonomía de todas estas regiones … Esta última característica reajusta el poder del Estado y mostra que los poderes concedidos a las regiones son más bien el hecho de una descentralización empujada que de una organización federalista …




Conclusión:

España presenta pues numerosas características, a veces limitadas por el Estado federal, pero no se reivindica como tal y sobre todo posee fundamentos constitucionales que lo acercaría de un Estado unitario fuertemente descentralizado.
España está en la imagen del U.E. un sistema híbrido que no connait ningún equivalente en el mundo, más complejo que Suiza o los Estados Unis, es sin embargo un sistema privilegiado por los nuevos Estados en formación, Australia particularmente o ex países todavía ciertos del URSS invitaron o enviaron los emisarios encargados de estudiar las adopciones posibles del sistema español con el fin de aplicarlos sobre su país. Presenta en efecto tiene la vez las ventajas de reconnaitre las " identidades regionales " y de unificar un país capaz de figurar con coherencia sobre la escena mundial. ¿ El sistema español lo es llamado a extenderse? El futuro nos lo dirá …