El Padre de la democracia moderna de Argentina murió
(Nicolas Masson y Céline Bethry)
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El 30 de marzo, en su departamento de Barrio Norte, en la ciudad de Buenos Aires (Capital Federal), Raúl Alfonsín murió a los 82 anos de un largo cáncer del pulmón con metástasis ósea. La semana antes, su estado se fragilizó con complicaciones y una neumonía broncoaspirativa.

Acompañado por sus hijos, sus nietos, sus hermanos y su mujer, el ex presidente de Argentina murió durmiendo. La noticia fue revelada a los periodistas durante la noche por su médico y puso toda Argentina en una profunda melancolía.

Los políticos argentinos multiplicaron los homenajes desde los senadores hacia la Presidenta Cristina Kirchner quien estaba en Londres para el G20. En el país, y sobre todo en Buenos Aires, miles de personas bajaron por la calle para testiguar de la tristeza y la admiración por el hombre. La prensa argentina, la televisión, lo periódicos y la radio no pararon durante toda la semana de homenajear a Alfonsín y su familia. En la prensa internacional, de América Latina principalmente, la noticia y las reacciones se multiplicaron. Tres días de duelo nacional fueron acordados y casi 200 000 personas pasaron por el Salón Azul del Congreso Nacional en donde se velaron sus restos y 90 000 lo acompañaron en la marcha de féretro.

Nunca ocurrió un acontecimiento similar en Argentina, o por lo menos, nunca más desde la muerte de Perón y Evita. Así lo que proponemos en esta presentación es explicar este acontecimiento y la tristeza de los Argentinos. ¿Quién era Alfonsín y como su trayectoria política puede explicar este duelo doloroso?

I – Homenajes al Presidente
Crónica de los principales homenajes rendidos al ex-presidente.


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"Falleció tranquilo en su domicilio. Estaba dormido, con deterioro sensorial", explicó Sadler. "Todo ocurrió con suma tranquilidad, con todos sus familiares alrededor", contó el médico, que había llegado para su visita de la noche y lo atendió en sus últimos momentos.
Desde la oficialización de la muerte de Raúl Alfonsín se multiplicaron en todo el país, y en el mundo los homenajes al político. En esta parte, queremos subrayar el consenso nacional que se hizo para despedir al ex presidente.

Néstor Kirchner, el predecesor de su esposa Cristina, declaró: “"Es un momento de dolor para todos los argentinos. Debemos reconocerle su fuerza y su capacidad de lucha; su nombre ya está escrito en la historia." El vice-presidente, con quien Cristina tiene relaciones muy frías, añadió que "Hemos perdido hoy a un gran hombre de bien. Se ha marchado en paz el gran defensor de los valores democráticos y de las instituciones." Los principales representantes de los partidos o tendencias políticas se ex primaron, que sean de izquierda o de derecha. Así Mauricio Macri, jefe del gobierno de Buenos Aires lamento “con mucho dolor la muerte de un gran valor para la democracia. Rescato sus valores republicanos. Sin dudas, la historia lo recordará." Su oponente, Elisa Carrio, líder de la coalición Cívica, saludo a “un hombre político en serio, era heroico, tenía el sentido ético de la política que no se guiaba por las encuestas. Lo amé profundamente." Diputados y senadores no pararon también de expresar en la prensa sus emociones y homenajes.
Las declaraciones vinieron también del exterior del país, como en Chile donde el ex-presidente de la república chilena, Ricardo Lagos afirmo, en el periódico argentino, El Clarín, que “Alfonsín fue un gran demócrata” y que “El retorno de la democracia en la Argentina, con Alfonsín a la cabeza, fue el inicio de un conjunto de transiciones en América Latina.” José Sarney, el ex-presidente de Brasil y actual titular del Senado brasileño, señaló que Alfonsín “fue el abogado de la libertad”.

Pero el homenaje más importante fue el de Cristina, quien visitó a la familia de Alfonsín para testiguar su emoción. Durante más de una hora y media, Cristina se junto en la casa de los Alfonsín. A su salida, declaró que “Fue un encuentro muy emotivo y muy cálido”. "Decía lo que pensaba, era políticamente incorrecto", les dijo la Presidenta usando las mismas palabras que había elegido su esposo, Néstor Kirchner, para definirlo. Además Cristina Kirchner aseguró que no la sorprendían las muestras de afecto de los últimos días, porque Alfonsín "era una persona muy querida y respetada" por todos, y sostuvo que era necesario que el PJ (Partido Justicialista) y la UCR (Unión Cívica radical) volvieran a ser los grandes partidos del país.
Algunos días antes, Cristina era en Londres donde asistió al G20 sobre la crisis. Se enteró de la muerte del ex presidente por un llamado de la familia Alfonsín. En seguida, tomo la decisión con Cobos, el vice-presidente, de emitir un decreto que instaura tres días de duelo nacional. Decidió de volver más rápidamente al país para poder dar sus condolencias a los Alfonsín.

Si entendimos bien la emoción y el consenso nacional que se creó por la muerte de Raúl Alfonsín, ahora necesitamos entender el alcance de su muerte por el país.

II – Biografía y trayectoria política de Raúl Alfonsín
¿Quién era Raúl Alfonsín?



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Alfonsín nació el 12 de marzo de 1927 en Chascomús (provincia de Buenos Aires) en una familia de comerciantes. Es el hijo mayor de Raúl Serafín Alfonsín y Ana María Foulkes que tuvieron cinco otros hijos.

Realizó sus estudios secundarios en el Liceo Militar General San Martín, de donde egresó con el grado de subteniente de reserva. Notemos que tuvo como compañeros de clase a Leopoldo Galtieri y Albano Harguindeguy, quienes fueron altamente implicados en las violaciones de derechos humanos cometidas durante la dictadura militar de 1976-1983.
Siguió estudiando en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, donde Estudió Ciencias Jurídicas. Así se recibió de abogado en 1950.
En 1949 se casó con María Lorenza Barrenechea con quien tuvo 6 hijos.

Su carrera política empezó en 1950, cuando integró el Movimiento de Intransigencia y Renovación de la Unión Cívica Radical (UCR), en Chascomús, donde participó de la fundación del diario "El Imparcial". Cuatro años después, ya tenía el puesto de concejal – fue elegido en 1954 - en la municipalidad de Chascomús pero, rápido, tuvo que dejar su función. En efecto, en 1955, fue encarcelado por la Revolución Libertadora (régimen autoritario que tuvo el poder desde 1955 hasta1966). Sin embargo, este periodo en cárcel no duró mucho tiempo ya que fue electo diputado provincial en la Provincia de Buenos Aires en 1958. La llegada al poder del radical Arturo Illia en 1963 permitió una cierta pacificación política que dio la posibilidad a Alfonsín de presentarse para las elecciones de diputado nacional y de ganarlas. Finalmente, en 1965 fue elegido presidente del Comité Provincial de Buenos Aires de la Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP).

El 17 de noviembre de 1966 durante la dictadura militar del general Juan Carlos Onganía, llamada revolución argentina, fue de nuevo detenido por un breve tiempo.
Frente a la dictadura, Alfonsín empezó a acercarse de los sectores de centro-izquierda para nuclear una oposición socialdemócrata dentro del radicalismo capaz de tener una influencia en la juventud. Rechazaba toda forma de lucha armada (como el grupo de los Montoneros que fueron responsables del secuestro y del asesinato del ex Presidente Aramburu) prefiriendo el canal pacífico de militancia de centro-izquierda.
No sólo se oponía a la lucha armada, sino también a la línea conservadora de su propio partido. Seguidos por numerosos jóvenes radicales, creó en 1972, en Rosario (Provincia de Santa Fe) el Movimiento Renovador Nacional, reclamando un programa de carácter nacional, popular, democrático y liberador. No obtuvo la mayoría de los votos en las elecciones internas de la UCR para poder, después, presentarse al puesto de Presidente de la Nación. El candidato de la UCR perdió frente Juan Domingo Perón y Raúl Alfonsín resultó electo, una vez más, diputado nacional.

Alfonsín es reconocido por su papel de gran defensor de los DDHH. Fue en efecto, una de las personalidades que fundaron la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) en 1975, tres meses antes del golpe militar que dio inicio a la dictadura de 1976-1983. En los primeros tiempos, la asociación denunciaba las actividades que violaban los DDHH de la AAA (Alianza Anticomunista Argentina), pero su papel tomó una importancia mayor durante y después de la dictadura.
Desarrolló también su papel de defensor de los DDHH a través los servicios de abogado que proponía gratuitamente a las víctimas de la dictadura militar que presentaban hábeas corpus en nombre de sus familiares detenidos-desaparecidos. Esta actividad, a la cual se añadían artículos de la revista Propuesta y Control (creada por él) que se oponían a la dictadura, hacía de él un enemigo del régimen, lo que significaba su muerte. En 1982, se opuso también a la guerra de las Malvinas que marcó el fin de la dictadura.


III – El mandato del Presidente Alfonsín, su política
¿El padre de la democracia? observaciones y criticas

Tras la derrota de los militares en la guerra de las Malvinas, el gobierno dictatorial organizó una transición hacia la democracia poniendo la fecha de futuras elecciones presidenciales libres. Alfonsín, candidato del Partido radical, presentó un programa basado en los DDHH; así su eslogan era “somos la vida”.
El 30 de octubre de 1983 fue elegido democráticamente Presidente de la Nación. Tenía muchos desafíos; se trataba primero de reconstruir la legitimidad de las instancias democráticas y hacer respetar los DDHH, Argentina necesitaba, por otro lado, mirar hacia adelante reconstruyendo su economía e un escenario político que aceptara la oposición.


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La política de Alfonsín en cuanto a la cuestión de los desaparecidos evolucionó durante su mandato; si al principio su preocupación era juzgar penalmente los altos responsables de la dictadura, las rebeliones militares de 1987 y de 1989 le hicieron cambiar su política. El temor de otro golpe de Estado impedía toda medida estricta hacia los militares.
El primer paso era buscar la verdad y por eso Alfonsín mandató una comisión de la verdad (la Comisión nacional sobre la desaparición de personas, CONADEP) que tenía que investigar sobre los hechos y promover los DDHH. Su papel no era de juzgar sino dar una lección de historia. Un año después, en 1984, la CONADEP presidida por el escritor E. Sábato, rindió sus conclusiones en el documento muy conocido Nunca más. Se trataba que “nunca más” ocurriera de nuevo tales acontecimientos (según la asociación de las Madres de la Plaza de Mayo hubo 30 000 “desaparecidos”).
Los decretos 157 y 158, tomados al principio de su mandato, marcaron su voluntad de inculpar a los altos responsables de la dictadura (entre otros Massera, Viola, Videla…) pero también a los altos responsables de los grupos guerrilleros Montoneros y del Ejército Revolucionario del Pueblo. Desarrolló un discurso llamado “teoría de los dos demonios” que hacía de estos grupos los iniciadores de una guerra a la cual los militares respondieron ejecutando “actos aberrantes”. Si es cierto que estos grupos cometieron actos terroristas, su fuerza no se podía comparar a la de un Estado; las fuerzas eran desproporcionadas. Además, la “extremisación” de la política argentina empezó durante la Revolución argentina (como ya lo dijimos) que impedía toda oposición y sobre todo la oposición peronista, aunque el Partido Peronista era un partido de masa. Esta visión de la historia fue sostenida por todos los Presidentes argentinos hasta N. Kirchner, para quien sólo los militares eran responsables.
En 1983 entonces, Alfonsín decretó la apertura de un gran proceso para juzgar a los altos responsables de la dictadura, que empezó realmente en 1985. Sólo cinco acusados fueron juzgados culpables frente la Corte civil (porque la Corte militar se había negado a juzgarlos). Frente la multiplicación de las denuncias que acusaban a los militares, Alfonsín intentó poner un “punto final” a esta tensión que aumentaba entre los civiles y los militares. Así la Ley de Punto Final de 1986 daba 60 días para pedir una citación judicial para limitar el número de demandas. La ley tuvo el efecto inverso ya que el número de citaciones judiciales se multiplicó, provocando un clima de fronda entre los militares y la población civil. Durante la Semana Santa de 1987, un grupo de militares, llamados “carapintadas” (se pintaban la cara de negro, color de la guerra) se instalaron en el Campo de Mayo y exigieron que el Presidente pusiera fin a la “campaña de desvalorización” de los militares. Alfonsín, apoyado por toda la clase política, logró neutralizar la situación. Meses después, promulgó la Ley de Obediencia Debida que acordaba a los militares de rango inferior una “presunción irrefutable”, así que no podían ser juzgados.
Alfonsín no supo arreglar la cuestión económica y dejó el país endeudado, en una situación de hiperinflación. La buena imagen que tenía en 1983 se invirtió; se retiró acusado de incapacidad y de claudicación. No dejó tampoco la política (fue por ejemplo senador en 2001) y hasta su muerte tuvo un papel importante en este campo. Como primer Presidente de la democracia moderna argentina, echó las bases de la renovación de las instituciones. Es el « símbolo de la democracia » según el diario Clarín.


IV – Impacto de su muerte sobre la política actual
Detrás de la emoción nacional, la utilización política

“Grande”, “Mejor”, “Padre”: los políticos de Argentina no tuvieron dificultad para encontrar las buenas palabras para saludar a Alfonsín. Pero detrás de la emoción, hay una cierta utilización política del acontecimiento. Primero, podemos recordar que Cristina, en el G20, una reunión capital en el procesos de salida de la crisis mundial, prefiero volver un día antes para participar al duelo nacional. Seguro, que quiso dar sus dolencias, pero podemos pensar que la presidenta no podía permitirse no estar en un momento donde toda la Nación se encontraba en una unión perfecta. Tenemos que recordar que dentro de tres meses ocurren las elecciones legislativas nacionales adelantadas, el 28 de junio. Si Cristina decidió adelantar las elecciones es justamente para no perderlas. Y como declaró, Heriberto Muraro, politólogo, "La madre de todas las batallas electorales es la provincia de Buenos Aires", "El objetivo del cambio de fecha es priorizar absolutamente las chances del oficialismo [partido que tiene el poder, o sea el PJ] en esa provincia".


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Así, Cristina quien lucha contra muchos en esta elección, tenía que estar para el duelo nacional y aprovechar de la emoción para hacerse figura primera de la unión nacional. Por la primera vez desde la votación parlamentaria sobre las retenciones a la exportación del año pasado, llamó a su vice-presidente con quien está casi en competencia como prueba de esta unión de la clase política.

Sin embargo, Cristina no está sola, otros intentan aprovechar de este acontecimiento. El partido radical (UCR) de Alfonsín primero. En las elecciones de 2003, el partido que era uno de los más poderosos antes de la crisis de 2001, cosechó sólo el 2% de los votos. Esta elección marcó el éxodo de muchos de sus dirigentes que se fueron en otras organizaciones políticas. Al ver la unión que se creó alrededor del recuerdo de Alfonsín, muchos comentadores políticos subrayan la ocasión única por el radicalismo argentino de proponer una alternativa poderosa al kirchnerismo. Pero no sólo los comentadores lo entendieron, sino también los políticos. Así, muchas negociaciones empezaron entre las principales figuras del radicalismo argentino. Cobos, el vice-presidente, que se fue de la UCR para poder ser el vice-presidente de Cristina, negoció esta semana con el partido su regreso. Se sabe que desde la confrontación de Cristina con el campo a propósito de las retenciones a la exportación, Cobos, bastante escondido detrás de la presidente, consiguió construirse la imagen de un hombre de dialogo y de consenso, y, al final, principal oponente a Cristina. Así, sin sorpresa, Cobos, fue invitado esta semana a participar a la convención de la UCR por el jefe del partido Gerardo Morales en Mar del Plata, el 17 y 18 de abril. La vuelta de este dirigente radical significa un primer paso hacia la reunificación del partido y del retorno de la UCR como partido de masa.


V – Bibliografía y videos disponibles
Varios vínculos web que permiten profundizar el tema o ilustrar la vida de Alfonsín.

* El funeral: descripción y videos
http://www.lavoz.com.ar/09/04/03/secciones/politica/nota.asp?nota_id=504297

* Vida política de Alfonsín en 21 imagos comentada
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1114039

* Vibrante homenaje del ex-presidente chileno, Ricardo Lagos en El Clarín
http://www.clarin.com/suplementos/especiales/2009/04/01/m-01888969.htm

* Uso político de la muerte de Alfonsín
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-122672-2009-04-05.html

* Sobre la Historia argentina:
Luis Alberto Romero, Breve Historia contemporánea de la Argentina, Buenos Aires, éd. Fondo de Cultura Económica de Argentina, 2001, 332 p.